Robbie Mitchnick, jefe de activos digitales de BlackRock, ha señalado un cambio en la percepción de los grandes inversores sobre las criptomonedas, destacando que la inteligencia artificial (IA) se está convirtiendo en un motor más significativo que la expansión de nuevos tokens. Durante su intervención en el Digital Asset Summit en Nueva York, Mitchnick comentó que los clientes han dejado de buscar una exposición amplia a activos menores, enfocándose en cambio en un conjunto reducido de criptomonedas, principalmente Bitcoin y Ethereum, que han mantenido posiciones consistentes en el mercado.

El ejecutivo de BlackRock describió el actual entorno de criptomonedas como uno donde la mayoría de los nuevos tokens carecen de relevancia a largo plazo. En este sentido, mencionó que el interés de los inversores se ha concentrado en activos más establecidos, dejando de lado la gran cantidad de tokens en circulación que, según él, son en su mayoría irrelevantes. Este cambio en la demanda refleja una tendencia hacia la consolidación en el mercado de criptomonedas.

Mitchnick también destacó la intersección entre la IA y las criptomonedas, sugiriendo que la IA representa un tema más amplio que los activos digitales, pero que ambos se conectan de maneras que podrían ser significativas para el futuro. A medida que la IA se convierte en un componente esencial de la economía digital, las criptomonedas podrían desempeñar un papel fundamental como infraestructura para estas nuevas tecnologías, lo que podría atraer a más inversores hacia Bitcoin y Ethereum como activos de diversificación.

Finalmente, la transición de algunos mineros de Bitcoin hacia cargas de trabajo de IA, en busca de ingresos más estables, subraya la creciente importancia de la computación en este espacio. A medida que las nuevas tecnologías continúan transformando industrias y generando incertidumbre, Bitcoin podría ser visto como un refugio estable, lo que resalta su relevancia en un entorno de cambio rápido.