El Gobierno argentino está delineando los detalles del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que financiará el pago de indemnizaciones por despidos utilizando recursos de la ANSeS. Este fondo, obligatorio para las empresas, se espera que esté reglamentado antes del 1 de junio, coincidiendo con la implementación de la nueva reforma laboral que afecta a trabajadores con al menos 12 meses de antigüedad.

Durante una reunión reciente en la Comisión Nacional de Valores (CNV), se discutieron aspectos clave como la administración del fondo, las comisiones que podrán cobrar los gestores y los tipos de activos en los que se podrá invertir. Las empresas grandes deberán destinar el 1% de sus contribuciones mensuales al FAL, mientras que las PYMEs aportarán un 2,5%. Esto podría generar un cambio significativo en la forma en que las empresas manejan sus obligaciones laborales y financieras.

El FAL permitirá a las sociedades gerentes invertir en una variedad de activos argentinos, aunque aún no se han definido claramente las restricciones sobre inversiones en valores nominados en dólares. Se espera que el fondo incluya acciones, bonos provinciales y obligaciones negociables, pero se excluyen los Cedears, que representan acciones de empresas extranjeras. Este enfoque busca fomentar la actividad bursátil y ampliar el financiamiento para las empresas locales.

Sin embargo, la creación del FAL también plantea preocupaciones sobre el impacto fiscal, ya que se desviarán fondos del sistema de seguridad social, lo que podría afectar las jubilaciones. La discusión sobre la responsabilidad limitada de los administradores del fondo y la portabilidad entre fondos también son temas que requieren atención, dado que podrían influir en la liquidez y la gestión de los recursos destinados a indemnizaciones.