El Ibovespa, principal índice de la bolsa brasileña, cerró con un notable incremento del 3,24% este lunes, alcanzando los 181.931,93 puntos. Este repunte se vio impulsado por un renovado apetito por el riesgo en los mercados globales, tras señales de distensión en las tensiones del Oriente Medio, lo que generó un ambiente más favorable para los activos de riesgo.

El principal catalizador de este rally fue un cambio en el tono del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien mencionó avances en las conversaciones con Irán. Este anuncio, que incluyó la decisión de posponer posibles ataques, ayudó a reducir los temores sobre una escalada del conflicto, que había estado presionando a los mercados, especialmente en lo que respecta a los precios del petróleo y la inflación.

A medida que el clima de incertidumbre se disipó, las bolsas en Nueva York también mostraron un comportamiento positivo, lo que reforzó la tendencia alcista en Brasil. En el mercado cambiario, el dólar a la vista cayó un 1,29%, cerrando a R$ 5,2407, lo que refleja una mejora en el flujo hacia los mercados emergentes.

Además, la curva de tasas de interés a futuro en Brasil mostró un descenso significativo, en línea con el ambiente externo más benigno. Sin embargo, las acciones relacionadas con el petróleo tuvieron un desempeño más débil, reflejando la caída de la commodity en medio de la reducción de las tensiones geopolíticas.