La reciente salida de Mario Leão del comando de Santander Brasil ha sorprendido a los inversores, especialmente dado que el banco estaba comenzando a mostrar señales de mejora en su rentabilidad tras un periodo de ajustes y reestructuración. Leão, quien ha estado al frente durante cuatro años, dejó claro que su decisión fue planificada y que la transición hacia Gilson Finkelsztain se realizará sin sobresaltos, manteniendo la estrategia actual del banco.

Finkelsztain, un ejecutivo con experiencia previa en Santander y en la B3, asumirá con un enfoque en la eficiencia operativa y el desarrollo de productos. Según analistas de JP Morgan, la estrategia del banco no cambiará, pero se espera una ejecución más técnica y centrada en la productividad de capital, alejándose de un crecimiento basado en el volumen.

El banco ha logrado mejorar su retorno sobre el capital (ROE) del 10% en 2023 a un 17,6% en 2025, aunque aún está por debajo de su meta a largo plazo del 20%. La nueva administración se enfocará en segmentos de mayor retorno, como clientes de alta renta y pequeñas y medianas empresas, mientras que la exposición a clientes de baja renta se reducirá, lo que podría mejorar la calidad del crédito.

El programa de tecnología “Gravity” y la optimización de la red de agencias son parte de la estrategia para mantener los costos controlados y mejorar la rentabilidad. A pesar del cambio de liderazgo, los analistas continúan siendo optimistas sobre las perspectivas del banco, manteniendo una recomendación de compra para las acciones SANB11, lo que sugiere un camino claro hacia una mayor rentabilidad en el futuro cercano.