Las billeteras virtuales en Argentina enfrentan un aumento alarmante en la morosidad, con un 25% de los créditos otorgados que no se están pagando a tiempo. Este fenómeno se agrava por la elevada tasa de interés que cobran estas plataformas, que oscila entre el 115% y el 120% anual, llevando el costo financiero total en algunos casos a acercarse al 300% anual, muy por encima de la inflación proyectada de entre el 27% y el 30% anual.

En respuesta a esta crisis, las principales billeteras digitales están considerando reducir las tasas de interés para sus millones de clientes, una medida que podría beneficiar a aproximadamente seis millones de deudores. Sin embargo, muchos de estos usuarios, especialmente aquellos con ingresos informales, han optado por eliminar las aplicaciones como una solución a su incapacidad de pago, lo que podría complicar aún más su situación financiera.

Mariano Biocca, director ejecutivo de la cámara de Fintech, advierte que eliminar la aplicación no exime a los deudores de sus obligaciones. De hecho, las empresas pueden trasladar los casos a estudios de abogados si no hay voluntad de pago, lo que podría intensificar la presión sobre los usuarios morosos.

La situación actual recuerda a los niveles de morosidad vistos durante la crisis de 2019 y la pandemia, lo que plantea serias preocupaciones sobre la estabilidad del sector no bancario en Argentina. Con una economía que no muestra signos de recuperación, es crucial que tanto los consumidores como los inversores estén atentos a las implicaciones de esta creciente morosidad en el sistema financiero.