La Comisión Europea ha solicitado a Hungría que explique las preocupantes acusaciones de que su ministro de Relaciones Exteriores, Péter Szijjártó, compartió información confidencial de reuniones con otros países de la UE con el Kremlin. Esta situación genera inquietud en un momento en que la confianza entre los estados miembros es crucial para el funcionamiento del bloque europeo, según Anitta Hipper, portavoz de asuntos exteriores de la Comisión.

Un informe del Washington Post reveló que Budapest habría mantenido contactos estrechos con Moscú durante la guerra en Ucrania, lo que ha llevado a la Comisión a esperar aclaraciones del gobierno húngaro. Szijjártó ha negado las acusaciones, mientras que el Ministro de Europa de Hungría, János Bóka, las califica de 'noticias falsas' en un contexto electoral tenso, dado que el país se prepara para unas elecciones importantes el 12 de abril.

Las sospechas de filtraciones han llevado a que otros países europeos busquen formatos de diálogo que excluyan a Hungría, lo que podría tener repercusiones en la cohesión del bloque. Este tipo de tensiones internas en la UE pueden afectar la estabilidad política y económica de la región, lo que es relevante para los inversores que buscan operar en un contexto de incertidumbre.

La situación se complica aún más con las elecciones húngaras a la vista y la visita de la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, a Australia para fortalecer un acuerdo comercial. La combinación de estos factores podría influir en la percepción de riesgo en los mercados europeos y, por ende, en las decisiones de inversión en la región, incluyendo posibles repercusiones en mercados emergentes como el argentino.