Argentina se encuentra en un momento crucial para recuperar su estatus de mercado emergente, según un informe de J.P. Morgan. El banco identifica tres condiciones esenciales: la eliminación de controles de capital, la consolidación de un régimen cambiario predecible y la garantía de reglas estables para los inversores. Estas reformas son vistas como fundamentales para mejorar la percepción de riesgo del país y atraer flujos de inversión internacional.

El informe también destaca que, a pesar de las mejoras en el contexto macroeconómico, el cambio de estatus dependerá de la resolución de estos factores estructurales. J.P. Morgan proyecta un escenario más favorable hacia 2026, especialmente tras las elecciones legislativas de 2025, donde se espera un fortalecimiento del respaldo político al presidente Javier Milei. Esto podría facilitar la aprobación de medidas clave como el Presupuesto 2026 y reformas laborales que fomenten el empleo formal.

Desde el punto de vista financiero, la percepción de riesgo ha mejorado notablemente, con el riesgo país cayendo de cerca de 2.700 puntos básicos en 2023 a aproximadamente 600 puntos en la actualidad. Sin embargo, el comportamiento de los activos ha sido desigual, con la deuda soberana mostrando una rápida mejora, mientras que las acciones han quedado rezagadas debido a la falta de flujos internacionales.

J.P. Morgan señala que la reclasificación de Argentina por parte de MSCI podría ser el principal catalizador para atraer capitales a través de índices y fondos pasivos. Esto no solo mejoraría la percepción de riesgo, sino que también ampliaría la profundidad del mercado local, beneficiando a empresas con mayor liquidez y capitalización. Entre las principales candidatas para beneficiarse de esta reclasificación se encuentran YPF, Grupo Financiero Galicia y Banco Macro, entre otras.