Este viernes, Carabineros de Chile llevó a cabo una serie de allanamientos en el norte y oriente de Santiago, resultando en la detención de ocho individuos vinculados a robos de vehículos bajo la modalidad de encerrona. El operativo, liderado por el Servicio de Encargo y Búsqueda de Vehículos (SEBV), se realizó en nueve domicilios de las comunas de Huechuraba y Recoleta, donde se incautaron armas, drogas y dinero en efectivo, evidenciando la gravedad de la situación delictiva en la región metropolitana.

Los detenidos, todos chilenos y mayores de edad, enfrentan múltiples cargos relacionados con la ley de control de armas, tráfico de drogas y contrabando. El fiscal José Morales destacó que esta banda no solo se dedicaba al robo de autos, sino que también estaba involucrada en robos de casas, lo que la convierte en un grupo peligroso, dado que han utilizado armas de fuego en sus delitos, poniendo en riesgo la seguridad de la comunidad.

El coronel Rodrigo Arroyo, jefe del Departamento SEBV, indicó que esta intervención está directamente relacionada con un aumento de delitos violentos en el parque vehicular durante los últimos tres meses. Se estima que la banda está vinculada a al menos 20 delitos de encerrona, lo que refleja un patrón de criminalidad que afecta la percepción de seguridad en la región.

Además, uno de los detenidos está relacionado con un ataque a un funcionario de la Policía de Investigaciones (PDI), lo que subraya la peligrosidad de estos grupos delictivos. La situación en Santiago puede tener repercusiones en la confianza de los consumidores y en la actividad económica, lo que es relevante para los inversores que buscan entender el contexto de seguridad en la región.