La administración de Trump ha decidido que el Departamento del Tesoro de EE. UU. se encargará de la recolección de préstamos estudiantiles en mora, que actualmente ascienden a aproximadamente 1.7 billones de dólares. Esta medida se produce en un contexto donde el Departamento de Educación supervisa a unos 42 millones de prestatarios, muchos de los cuales enfrentan incertidumbre sobre su situación financiera.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que esta transición busca mejorar la gestión de un portafolio que ha sido mal administrado durante años. La recolección de deudas se realizará a través de un programa que permite la ejecución de deudas por concepto de pensiones alimenticias y otros saldos pendientes, lo que podría incrementar la eficacia en la recuperación de estos fondos.

Sin embargo, expertos en finanzas han expresado dudas sobre la efectividad de esta medida, señalando que el Tesoro ha tenido tasas de recolección inferiores a las de empresas privadas en el pasado. Por el momento, solo los prestatarios en mora se verán afectados, y se espera que el Tesoro también brinde apoyo operativo para los préstamos no morosos en el futuro, aunque los detalles de esta fase aún son vagos.

Los prestatarios preocupados por la transición y la posible pérdida de datos deben descargar sus archivos del Sistema Nacional de Datos de Préstamos Estudiantiles. Mientras tanto, aquellos en mora pueden explorar opciones para regularizar su situación, como planes de pago basados en ingresos o rehabilitación de préstamos.