Un reciente estudio de investigadores de la Universidad Atlas de Estambul ha puesto en evidencia las diferencias significativas entre los planes de alimentación elaborados por sistemas de inteligencia artificial, como ChatGPT y Gemini, y aquellos diseñados por nutricionistas profesionales. Este análisis se centró en adolescentes que buscan bajar de peso y encontró que las recomendaciones de IA suelen ser menos nutritivas y más restrictivas que las sugeridas por expertos en nutrición.

Los investigadores evaluaron planes de alimentación generados por cinco sistemas de IA, introduciendo datos de cuatro adolescentes con diferentes perfiles de peso. En promedio, las dietas propuestas por la IA contenían cerca de 700 calorías menos que las elaboradas por un dietista, lo que equivale a una comida completa. Esta diferencia es preocupante, ya que seguir dietas demasiado restrictivas durante la adolescencia puede afectar el crecimiento y desarrollo saludable de los jóvenes.

Además, el estudio reveló que las proporciones de macronutrientes recomendadas por los sistemas de IA se alejaban de las pautas nutricionales establecidas por instituciones de salud. La profesora Ayse Betül Bilen, coautora del estudio, subrayó que aunque la inteligencia artificial puede ser útil para acceder a información nutricional, no debería sustituir el asesoramiento profesional, especialmente en etapas críticas de desarrollo como la adolescencia.

Este debate sobre el uso de la IA en la nutrición resalta la importancia de contar con un enfoque equilibrado y fundamentado en la salud, especialmente en un contexto donde cada vez más adolescentes recurren a estas herramientas digitales. La tendencia de utilizar aplicaciones de IA para la creación de dietas personalizadas plantea interrogantes sobre la seguridad y efectividad de estas recomendaciones en la salud de los jóvenes.