Los precios del petróleo han experimentado una leve caída al final de la semana, aunque se espera que cierren con ganancias. El crudo Brent se cotizaba a 106,71 dólares por barril, tras haber comenzado la semana en torno a los 103 dólares. Por su parte, el West Texas Intermediate se encontraba en 93,58 dólares, después de haber superado los 99 dólares al inicio de la semana.

Esta caída se produce en un contexto de interrupciones en las exportaciones desde el Medio Oriente que se extienden por tercera semana consecutiva. Líderes mundiales han reconocido la necesidad de restaurar el flujo de tanqueros a través del estrecho de Ormuz, aunque no han presentado soluciones concretas. Además, el secretario del Tesoro de EE. UU. ha mencionado la posibilidad de levantar sanciones sobre el crudo iraní, lo que ha añadido presión a los precios.

Sin embargo, los analistas advierten que la implementación de estas medidas puede ser complicada y que la recuperación de la logística de exportación no será inmediata. A pesar de las declaraciones optimistas, cualquier daño adicional a la infraestructura de exportación podría llevar a un aumento significativo en los precios del petróleo. La situación en el Medio Oriente sigue siendo tensa, con recientes ataques aéreos de Israel sobre Irán, lo que complica aún más las perspectivas de un compromiso diplomático.

En este contexto, los inversores deben estar atentos a los desarrollos en el mercado energético, ya que cualquier cambio en la oferta podría influir en los precios globales del petróleo. Esto es especialmente relevante para Argentina, donde los precios de los combustibles están estrechamente ligados a las cotizaciones internacionales del crudo.