Esteban Nofal, nuevo propietario de Celulosa Argentina, ha completado un paso crucial en el proceso regulatorio al lanzar una Oferta Pública de Adquisición (OPA) obligatoria. Sin embargo, el resultado ha sido sorprendentemente bajo, con solo 83 accionistas aceptando la oferta y presentando 4,9 millones de acciones, lo que representa apenas el 0,089% del total de títulos disponibles para la oferta, que asciende a 5.503 millones.

La escasa participación ha sido interpretada como un signo positivo por parte de fuentes cercanas a la empresa. Según estas fuentes, la baja adhesión se debe a que los accionistas consideran que las condiciones y expectativas de la empresa son más favorables que el valor ofrecido en la OPA, que se fijó en US$0,0004 por acción, un precio significativamente inferior al valor de mercado de $312,50.

Este movimiento se produce en un contexto donde Celulosa Argentina ha estado lidiando con una crisis severa, que incluye la cesación de pagos y la falta de capital de trabajo, lo que llevó a la empresa a interrumpir sus actividades productivas. Nofal adquirió la compañía por un monto simbólico de US$1, asumiendo pasivos que superan los US$128 millones, y ha implementado un plan de rescate que incluye una línea de crédito de hasta US$18 millones.

La OPA tenía como objetivo reestructurar la composición societaria y ofrecer a los accionistas minoritarios la oportunidad de vender sus acciones. Sin embargo, la baja respuesta sugiere que muchos inversores confían en la recuperación de la empresa bajo la nueva dirección de Nofal, lo que podría tener implicaciones importantes para su futuro en el mercado argentino.