El dólar mayorista en Argentina se mantiene estable, cotizando alrededor de $1.400, a pesar de la tensión global en Medio Oriente. Este comportamiento se debe a un aumento significativo en el ingreso de divisas, impulsado por las exportaciones agrícolas y petroleras, así como por nuevas inversiones y emisiones de deuda en dólares. Según un informe de FocusEconomics, se estima que el tipo de cambio podría cerrar el año en un nivel inferior al esperado, con proyecciones que varían desde $1.335 hasta $1.600.

Un grupo de más de 15 bancos y consultoras, tanto locales como internacionales, prevé que el dólar mayorista solo aumentará un 10% en todo 2026. Barclays Capital se destaca entre los más optimistas, sugiriendo que el dólar podría cerrar el año en $1.335, mientras que otras proyecciones como las de Pezco Economics y 4Intelligence sugieren niveles de $1.482 y $1.528, respectivamente. Estas estimaciones son alentadoras en un contexto donde el ingreso de divisas supera la demanda, permitiendo al Banco Central acumular reservas sin enfrentar presiones devaluatorias.

La situación se ve favorecida por un superávit energético y el aumento en los precios de los commodities, lo que ha generado ingresos adicionales significativos para el país. Hasta ahora, se estima que el ingreso de dólares por exportaciones y colocaciones de deuda asciende a más de u$s12.300 millones. Este contexto de estabilidad financiera es crucial para los inversores, ya que sugiere un entorno menos volátil para operar en el mercado cambiario argentino.

Los analistas coinciden en que la devaluación del peso será menor a la esperada, lo que podría implicar un retraso cambiario en relación con la inflación proyectada del 27% para este año. En el mercado de futuros, el tipo de cambio mayorista se negocia en torno a $1.708 para diciembre, lo que se alinea con las proyecciones de FocusEconomics y sugiere un ambiente de confianza en la economía argentina a corto plazo.