El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) ha reportado un aumento en la tasa de desocupación en Argentina, que cerró el cuarto trimestre de 2025 en un 7,5%. Este es el nivel más alto para un cuarto trimestre desde 2020, marcando un incremento de 1,1 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior, donde la tasa era del 6,4%. Este aumento se traduce en más de un millón de personas que se encuentran activamente buscando empleo en un contexto de recuperación económica aún frágil.

El informe también destaca que la tasa de actividad se mantuvo en un 48,6% y la tasa de empleo en un 45,0%, sin cambios significativos en comparación con trimestres anteriores. Sin embargo, la tasa de desocupación mostró un aumento de 0,9 puntos porcentuales en relación al trimestre anterior, lo que refleja una tendencia preocupante en el mercado laboral argentino. En particular, los jóvenes de 14 a 29 años han visto un aumento notable en sus tasas de desocupación, lo que podría tener implicaciones a largo plazo para la economía.

A nivel regional, las tasas de desocupación varían considerablemente, con Gran Buenos Aires registrando la tasa más alta del 8,6%. En contraste, regiones como Cuyo y Noroeste presentan tasas más bajas, de 4,9% y 4,2%, respectivamente. Esta disparidad regional en el desempleo puede influir en las decisiones de inversión y en la asignación de recursos, tanto para empresas locales como para inversores extranjeros que buscan oportunidades en el país.

El informe también señala que la informalidad laboral se mantiene en niveles similares al año anterior, lo que sugiere que muchos trabajadores aún no cuentan con las protecciones adecuadas. Este contexto de alta desocupación y precariedad laboral podría afectar el consumo y, por ende, el crecimiento económico, lo que es fundamental para los inversores que buscan estabilidad en el mercado argentino.