Durante los primeros meses de 2026, los fondos de crédito privado en Estados Unidos han enfrentado una ola de retiros que superan los u$s10.000 millones. Esta situación ha llevado a grandes bancos como Blackstone y BlackRock a implementar restricciones en las salidas de capital, generando un ambiente de incertidumbre en el sector. La tasa de default en este tipo de créditos ha aumentado considerablemente, lo que ha encendido las alarmas sobre la estabilidad del mercado financiero.

Los analistas coinciden en que el sector de crédito privado está atravesando turbulencias que podrían prolongarse hasta mediados de 2026. Aunque no hay un consenso claro sobre las causas, se mencionan factores como la especulación relacionada con la inteligencia artificial y un crecimiento desigual en la economía estadounidense. A medida que las empresas enfrentan condiciones crediticias más estrictas, el riesgo de contagio en el sistema financiero se vuelve un tema de preocupación.