Los mercados de petróleo y gas natural experimentaron un aumento significativo después de que Irán advirtiera sobre posibles represalias contra infraestructuras energéticas clave en la región, tras un ataque a sus activos en el campo de gas South Pars. El crudo Brent subió hasta un 6%, alcanzando los 10.56 dólares por barril, mientras que el índice de gas de Europa se disparó casi un 8%, reflejando el creciente temor a interrupciones en el suministro.

Teherán acusó a fuerzas estadounidenses e israelíes de haber atacado el campo de gas South Pars y sus instalaciones asociadas en Asaluyeh, lo que representa una escalada significativa en el conflicto. Este campo, compartido con Qatar y considerado el más grande del mundo, es fundamental para el sistema energético iraní, con una producción récord de 730 millones de metros cúbicos por día proyectada para 2025.