Los precios del petróleo han experimentado un notable aumento este miércoles 18 de octubre, impulsados por nuevos ataques a la infraestructura petrolera en el Medio Oriente. En este contexto de creciente tensión, los contratos futuros del Brent para mayo se dispararon un 6,20%, alcanzando los US$ 109,83 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) subió un 2,99%, cotizando a US$ 98,39 por barril.

En el último mes, el Brent ha acumulado un incremento del 57%, y en la última semana, el avance ha sido superior al 19%. Este aumento se produce en medio de la tercera semana de conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, donde las instalaciones petroleras iranianas han sido blanco de ataques, lo que ha intensificado la incertidumbre en el mercado energético.

Como respuesta a los ataques, Irán ha emitido advertencias sobre posibles represalias, señalando que varias instalaciones petroleras en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Catar podrían ser atacadas en las próximas horas. Este tipo de tensiones no solo afecta la estabilidad del mercado petrolero, sino que también puede tener repercusiones en la economía global, incluidas las de países como Argentina, que dependen de las importaciones de energía.

La situación en el Medio Oriente sigue siendo volátil, y aunque algunos buques han logrado transitar por el Estrecho de Ormuz, la amenaza de un cierre de esta ruta clave para el transporte de petróleo podría llevar a un aumento aún mayor en los precios. Los inversores deben estar atentos a cómo se desarrollan estos acontecimientos, ya que podrían influir en la inflación y en las decisiones de política monetaria en diversas regiones, incluida América Latina.