El dólar oficial ha cortado su racha de subas, registrando en febrero su mayor caída mensual desde 2019. Este viernes, el tipo de cambio mayorista se situó por debajo de los $1.400, mientras que en el Banco Nación cerró a $1.420. Este movimiento se produce en un contexto de debate en el Senado sobre la reforma laboral, lo que genera incertidumbre en los mercados.

Las acciones y bonos argentinos también enfrentan un mes complicado, con caídas significativas en los ADRs, que llegaron a perder hasta un 24% en febrero. A pesar de la colocación del nuevo bono AO27, que captó u$s250 millones, la tendencia negativa persiste. Los inversores están atentos a la evolución del riesgo país, que se ubica por encima de los 570 puntos básicos, lo que refleja la desconfianza en la estabilidad económica.

La inflación en alimentos y bebidas se ha acelerado, alcanzando un 4,2% en febrero, lo que añade presión sobre el poder adquisitivo de los argentinos. Con el inicio del ciclo lectivo en marzo, se anticipan aumentos en educación y otros costos regulados, lo que podría incrementar aún más la inflación. En este contexto, se espera que la tranquilidad en el dólar se mantenga debido a la liquidación de la cosecha gruesa, aunque los analistas advierten sobre posibles movimientos en las tasas de interés.

Finalmente, la Unión Europea ha comenzado a aplicar provisionalmente el acuerdo con el Mercosur, lo que podría tener implicaciones positivas para el comercio argentino. Sin embargo, la ratificación final por parte de Brasil y Paraguay aún está pendiente. Este acuerdo podría abrir nuevas oportunidades para las exportaciones argentinas, en un momento donde la economía local enfrenta múltiples desafíos.