Las stablecoins están ganando terreno como opciones más económicas frente a los costosos sistemas de cambio de divisas tradicionales, especialmente en mercados emergentes. Según un informe de Delphi Digital, estos activos digitales permiten reducir significativamente las tarifas asociadas a las transferencias internacionales, que en algunos casos pueden alcanzar hasta un 8% en costos combinados al enviar dinero a países como Argentina o Nigeria.

Delphi destaca que el 81% de los costos en estos corredores de cambio provienen de la infraestructura bancaria subyacente. Esto otorga a las stablecoins una ventaja estructural, ya que permiten liquidaciones directas en dólares estadounidenses sin la necesidad de mantener liquidez prefinanciada en monedas locales, eliminando así la dependencia de cadenas de intermediarios y umbrales de volumen.

A pesar de su potencial, las stablecoins enfrentan un obstáculo significativo en los llamados 'off-ramps', que son los accesos a cuentas bancarias y sistemas interbancarios. Este punto de fricción se encuentra fuera de la blockchain, donde los procesos de transferencia bancaria pueden generar demoras considerables debido a la programación por lotes, a pesar de que la acuñación y quema de stablecoins se realiza en segundos.

Aunque no se espera que las stablecoins reemplacen de inmediato los principales corredores de cambio, sí podrían transformar las dinámicas en mercados emergentes donde los costos de infraestructura superan el riesgo cambiario. La creciente demanda de stablecoins en estos mercados resalta la necesidad de soluciones más accesibles para las transferencias transfronterizas, lo que podría beneficiar a muchos usuarios en Argentina que buscan alternativas más económicas para enviar dinero al exterior.