Itaúsa (ITSA4) cerró el año 2025 con un récord histórico en el pago de dividendos, alcanzando un total de R$ 11,8 mil millones, lo que representa un crecimiento del 24% en comparación con el año anterior. Este notable aumento se traduce en un payout del 76% y un atractivo dividend yield de aproximadamente 14,7%. Sin embargo, es importante señalar que parte de este incremento fue impulsado por el pago anticipado de dividendos, debido a cambios en la tributación aprobados por el Congreso el año pasado.

El CEO de Itaúsa, Alfredo Setubal, destacó que la compañía está bien posicionada en términos de resultados y flujo de caja. Además, se estima que la empresa ahorrará R$ 850 millones en gastos tributarios gracias a la reforma tributaria, lo que podría liberar recursos adicionales para futuras distribuciones a los accionistas. Setubal mencionó que, si las tasas de interés disminuyen como se espera, la compañía podría tener aún más recursos disponibles para reinvertir o distribuir como dividendos.

En su reciente informe, Itaúsa anunció un lucro líquido recurrente de R$ 4,45 mil millones en el cuarto trimestre de 2025, lo que representa un aumento del 21% respecto al año anterior. Junto con este resultado, la compañía aprobó el pago de R$ 1,3 mil millones en intereses sobre el capital propio, lo que refuerza su compromiso con la retribución a los accionistas. A pesar de estos resultados, analistas del banco Safra consideraron que los resultados fueron neutros, aunque prevén que Itaúsa seguirá aumentando su lucro neto a un ritmo más rápido que Itaú.

La estructura de clases de acciones de Itaúsa y la reforma tributaria programada para 2027 son vistos como catalizadores positivos que podrían continuar beneficiando a la compañía. Esto sugiere que los inversores deben estar atentos a las futuras decisiones de la empresa en cuanto a la distribución de dividendos, ya que podrían haber más sorpresas en el horizonte.