El gobierno brasileño, a través del Ministerio de Minas y Energía (MME), planea realizar pruebas para evaluar la viabilidad técnica de aumentar la mezcla de biodiesel en el diesel. Esta decisión responde a la presión de la industria y 43 entidades del sector productivo, especialmente en un contexto de aumento de los precios del diesel y tensiones geopolíticas en el Oriente Medio.

Las pruebas están programadas para comenzar en el primer semestre de 2026, siempre que se cumplan las condiciones técnicas y presupuestarias necesarias. El ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, ha dejado claro que no se podrá aumentar el porcentaje obligatorio de biodiesel más allá del 15% sin realizar estos ensayos previos, en cumplimiento con la legislación vigente.

El cronograma establece que, si los ensayos son exitosos, se podría implementar un aumento gradual hasta el 20% para marzo de 2030. Sin embargo, la realización de estas pruebas depende de la formalización de recursos y colaboraciones con diversas instituciones, incluyendo universidades y laboratorios de investigación.

El sector del biodiesel ha expresado su preocupación por las medidas del gobierno que favorecen el subsidio al diesel importado, argumentando que esto profundiza la dependencia del país de combustibles fósiles en un contexto de crisis global. La Frente Parlamentar del Biodiesel (FPBio) sostiene que es crucial aumentar la mezcla de biocombustibles para asegurar la estabilidad energética del país.