El reciente conflicto armado entre Israel y Estados Unidos contra Irán ha provocado un incremento significativo en los precios del petróleo, lo que ha llevado a México a activar un subsidio al diésel. Para la semana del 14 al 20 de marzo, el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) al diésel, que normalmente es de 7.36 pesos por litro, contará con un subsidio de 2.59 pesos, lo que representa un 35.2% de reducción en la carga impositiva para los consumidores.

Este subsidio es una medida que busca mitigar el impacto del aumento de precios en el transporte de personas y mercancías, un sector clave en la economía mexicana. A pesar de que el subsidio al diésel es el primero que se aplica en 2026, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha utilizado esta herramienta en el pasado para manejar la recaudación fiscal en tiempos de volatilidad en los precios internacionales del petróleo.

Desde el inicio del conflicto, el precio promedio del diésel ha aumentado de 26.23 a 27.71 pesos por litro, lo que representa un incremento del 5.6%. Por otro lado, las gasolinas Magna y Premium no recibirán subsidios por el momento, lo que significa que los consumidores seguirán pagando precios más altos por estos combustibles, con un IEPS de 6.70 y 5.65 pesos por litro, respectivamente.

La cotización del barril de Brent, referencia internacional del petróleo, ha subido más de un 42% desde el inicio de la guerra, alcanzando los 103.14 dólares. Este aumento en los precios del petróleo no solo afecta a México, sino que también tiene repercusiones en toda la región, incluyendo Argentina, donde los precios de los combustibles podrían verse influenciados por la dinámica del mercado internacional.