Los Certificados de la Tesorería (Cetes) han cobrado relevancia en el debate entre los inversionistas en México, especialmente tras la reciente decisión del Banco de México (Banxico) de pausar el recorte de tasas de interés. Este cambio de rumbo se produce en un contexto donde la inflación ha comenzado a repuntar, alcanzando un 4.02% anual en febrero, lo que ha llevado a los analistas a cuestionar el futuro de estos instrumentos de inversión.

Durante el mes de febrero, los rendimientos de los Cetes mostraron una tendencia a la baja, incluso mientras el mercado se mantenía atento a las decisiones de política monetaria. En las subastas de marzo, los rendimientos de los Cetes a 28, 91, 182 y 364 días reflejaron una leve disminución, lo que indica que los inversionistas están ajustando sus expectativas sobre el comportamiento futuro de las tasas de interés en México.

Gabriela Siller, directora de análisis económico en Banco Base, destaca que la inflación subyacente se mantiene por encima del 4%, lo que sugiere que el Banxico podría optar por mantener una política monetaria restrictiva. Esto implica que, a pesar de los recientes ajustes en los rendimientos, los Cetes siguen ofreciendo tasas competitivas en comparación con otros mercados globales, lo que podría ser atractivo para los inversionistas minoristas.

Sin embargo, la incertidumbre persiste, ya que factores externos, como el aumento en los precios de los energéticos, podrían seguir presionando la inflación en el país. De continuar esta tendencia, se espera que el Banxico realice un par de recortes adicionales en su tasa de interés, lo que podría llevar a una disminución gradual en los rendimientos de los Cetes hacia finales de año.