La economía de Estados Unidos creció a un ritmo más lento de lo que se había estimado anteriormente en el cuarto trimestre, según la revisión del Departamento de Comercio. El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) real fue del 0.7%, por debajo del 1.4% que esperaban los economistas. Esta revisión se produce en un contexto donde el PIB había mostrado una contracción del 0.6% en el primer trimestre de 2025, seguido de incrementos del 3.8% y 4.4% en los trimestres siguientes.

El aumento en el gasto del consumidor y la inversión ayudó a impulsar el PIB real en el cuarto trimestre, aunque estos avances fueron contrarrestados por caídas en las exportaciones y el gasto gubernamental. Además, se observó una disminución en las importaciones. La Oficina de Análisis Económico (BEA) también señaló que el cierre parcial del gobierno de 43 días contribuyó a la reducción del crecimiento del PIB, aunque no pudo cuantificar completamente su impacto.

Con la Reserva Federal (Fed) programando una reunión para la próxima semana, los analistas están atentos a cómo estos datos influirán en la política monetaria. La inflación sigue siendo un tema candente, con indicadores que sugieren que podría mantenerse elevada, lo que complica la posibilidad de recortes agresivos en las tasas de interés. Esto se da en un contexto donde los precios de la energía y la geopolítica también están en el centro de atención.

La revisión a la baja del crecimiento del PIB podría tener repercusiones en los mercados financieros, especialmente en un entorno donde la inflación se mantiene resistente. Los inversores deben estar atentos a cómo estos factores podrían influir en las decisiones de la Fed y, por ende, en el comportamiento de los mercados a nivel global.