La reciente aparición de RentAHuman.ai, una plataforma que permite a agentes de inteligencia artificial 'rentar' humanos para realizar tareas físicas, marca un hito en la evolución del trabajo. Esta propuesta, que ya ha generado cientos de miles de registros y miles de tareas completadas en poco tiempo, plantea un desafío a la estructura tradicional del empleo. A diferencia de modelos previos como Amazon Mechanical Turk, donde la inteligencia humana se externalizaba, ahora los algoritmos toman el rol de jefes, lo que redefine la relación laboral.

Este fenómeno toca el núcleo del contrato social moderno, que ha estado basado en la premisa de que quienes trabajan reciben un salario y, a través de este, acceso a beneficios como seguros y pensiones. Sin embargo, la OCDE y otras organizaciones advierten que este modelo deja a muchas personas fuera de la protección social. Con el avance de la inteligencia artificial, se estima que un 40% del empleo global podría verse afectado, lo que podría ampliar la brecha de desigualdad si no se implementan medidas adecuadas.