El Bitcoin Policy Institute (BPI) ha expresado su intención de influir en la Reserva Federal de EE. UU. para que revise la forma en que se clasifica a Bitcoin. Esto surge en el contexto de que la Fed está a punto de emitir propuestas sobre cómo los bancos deben aplicar las pautas internacionales del marco de Basilea, que establece cómo se ponderan los riesgos de los activos en los balances bancarios.

Concretamente, el BPI critica que Bitcoin es considerado un 'activo tóxico' bajo el marco de Basilea, lo que implica una ponderación de riesgo del 1,250%. Esta clasificación es significativamente más severa que la de otros activos, lo que encarece la tenencia de Bitcoin para los bancos, obligándolos a respaldar cualquier Bitcoin en sus balances con un colateral aprobado en una proporción de 1:1.

La vicepresidenta de supervisión de la Reserva Federal, Michelle Bowman, anunció que se propondrán nuevas reglas en las próximas semanas para implementar la fase final de Basilea en EE. UU. El objetivo es lograr una regulación más eficiente y permitir que los bancos apoyen el crecimiento económico, al tiempo que se preserva la seguridad financiera.

La clasificación actual de Bitcoin como un activo de alto riesgo complica la capacidad de los bancos para ofrecer servicios financieros a los usuarios y empresas de criptomonedas. Esto podría tener repercusiones en el mercado de criptomonedas, afectando tanto a inversores como a empresas que dependen de la adopción de Bitcoin como forma de pago o inversión.