El índice Ibovespa de Brasil experimentó una caída significativa del 2,55%, cerrando en 179.284,49 puntos, tras perder 4,7 mil puntos en una jornada marcada por la aversión al riesgo. Este descenso se produce en un contexto de creciente tensión en el Medio Oriente y un aumento del precio del petróleo Brent, que superó los 100 dólares por barril.

El dólar también mostró un comportamiento alcista, cerrando a R$ 5,2423, lo que representa un aumento del 1,61%. Los inversores están particularmente atentos a los datos económicos locales, aunque estos han quedado en un segundo plano frente a los acontecimientos internacionales.

En el ámbito doméstico, el Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplo (IPCA) reportó un incremento del 0,70% en febrero, superando las expectativas del mercado. Este aumento en la inflación se suma a las medidas del gobierno brasileño para controlar los precios de los combustibles, que incluyen la eliminación de impuestos sobre el diésel y una subvencción para productores y importadores.

A pesar de la caída general del índice, algunas acciones como las de Petrobras lograron cerrar en alza, impulsadas por el aumento del petróleo. Sin embargo, la mayoría de las acciones en el Ibovespa terminaron en rojo, destacando la incertidumbre que rodea a los mercados financieros globales y las implicaciones de la inflación en la política monetaria futura de Brasil y Estados Unidos.