UTE, la empresa estatal de energía de Uruguay, cerró el ejercicio 2025 con ganancias de $ 13.152,6 millones, equivalentes a aproximadamente US$ 336,9 millones. Aunque este resultado representa una leve caída del 3% en comparación con 2024, la compañía logró mantener una rentabilidad sobre el patrimonio (ROE) del 9,1%, lo que indica una gestión eficiente a pesar de los desafíos del entorno económico.

El aumento de la demanda interna, impulsada principalmente por hogares y pequeñas y medianas empresas (pymes), fue un factor clave en el crecimiento de los ingresos. En contraste, las exportaciones de energía hacia la región se redujeron a la mitad, lo que refleja un cambio significativo en la dinámica del mercado energético. Los ingresos por venta de energía en el mercado interno crecieron un 2,2%, alcanzando los $ 76.811 millones (aproximadamente US$ 1.967 millones).

A pesar de la caída en las exportaciones, que se redujeron un 52% interanual, UTE continuó importando energía, principalmente de Argentina, para satisfacer la demanda interna. Esto se tradujo en una dependencia creciente de fuentes externas, lo que podría tener implicaciones para la seguridad energética del país. Además, el costo de venta totalizó $ 46.368 millones, con un aumento del 5,9% en comparación con el año anterior, reflejando presiones inflacionarias en los costos de energía y materiales.

El aporte de UTE al Estado fue significativo, con una transferencia a Rentas Generales de $ 6.207,6 millones (unos US$ 159 millones) y un pago adicional pendiente de $ 1.000 millones (US$ 25,6 millones) para 2026. Esto reafirma el papel de UTE como un pilar fundamental en la financiación del gasto público, en un contexto donde la demanda de recursos estatales es alta.

En resumen, el desempeño de UTE en 2025 destaca la importancia de la empresa en el sector energético uruguayo y su impacto en la economía nacional, especialmente en un entorno donde la demanda interna sigue creciendo y las exportaciones enfrentan desafíos.