La Secretaría de Finanzas ha informado que en la segunda ronda de licitación del Bonar 2027 (AO27) se adjudicaron u$s100 millones, completando así el cupo previsto para esta etapa. La demanda fue notable, con ofertas que alcanzaron los u$s348 millones, lo que resultó en un factor de prorrateo del 28,74% sobre el total demandado. Esto indica un interés significativo por parte de los inversores en un contexto donde el acceso a financiamiento en dólares es crucial para el gobierno.

La tasa de corte se estableció en 5,89% TIREA y 5,74% TNA, cifras que se sitúan por debajo de las expectativas del mercado. Este nuevo bono se consolida como una herramienta clave para el Tesoro, que busca demostrar un acceso voluntario al mercado a tasas competitivas, especialmente en un momento en que el peso argentino se aprecia y el costo de mantener dólares inmovilizados se incrementa.

El gobierno argentino tiene como objetivo reunir alrededor de u$s2.000 millones para afrontar vencimientos de deuda con bonistas privados en julio. La buena acogida del Bonar 2027 no solo proporciona una fuente alternativa de financiamiento, sino que también podría facilitar la captación de dólares de manera endógena, lo que es fundamental para la estabilidad económica del país.

Además, el incremento en los depósitos en dólares en el sistema bancario, que han alcanzado los u$s38.000 millones, refleja una mejora en las expectativas de los ahorristas. Las nuevas medidas, como el régimen de presunción de inocencia fiscal, están incentivando a los ciudadanos a depositar sus ahorros, lo que podría resultar en un aumento significativo de la liquidez en el mercado.

Finalmente, la decisión del ministro Caputo de no absorber pesos del mercado en esta licitación sugiere una estrategia para reducir las tasas de interés y mejorar la liquidez, lo que podría beneficiar a los ahorristas y al sistema financiero en general.