El gobierno de Estados Unidos ha iniciado una investigación comercial que involucra a varias economías, incluyendo a México, debido a preocupaciones sobre la sobrecapacidad productiva en sus sectores manufactureros. Esta acción se enmarca dentro de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que permite a Washington examinar prácticas que podrían estar afectando el comercio estadounidense.

La investigación se centrará en 16 economías, entre las que se encuentran China, la Unión Europea, Japón y Corea del Sur, y busca identificar políticas que fomenten una producción superior a la demanda real. Esto podría resultar en sobreproducción y desequilibrios comerciales, lo que preocupa a Estados Unidos, que busca proteger su base industrial y fomentar la inversión interna.

Particularmente, la USTR ha señalado la industria automotriz mexicana como un área de interés, dado su superávit comercial significativo con Estados Unidos, que alcanzó los 197,000 millones de dólares en 2025. Este superávit ha sido impulsado en gran medida por las exportaciones del sector automotriz, que representa una parte crucial de la economía mexicana y su relación comercial con el norte.

La investigación también podría tener repercusiones en otros sectores, como el de alimentos y bebidas, donde se han detectado indicios de producción excedente. A medida que Estados Unidos busca reestructurar sus cadenas de suministro, la dinámica de la manufactura en México y otros países de la región podría verse afectada, lo que podría influir en las decisiones de inversión y comercio en América Latina.