Las acciones de Raízen, una joint venture entre Cosan y Shell, han experimentado un día de fuerte inestabilidad, llegando incluso a entrar en leilão durante la mañana de este miércoles. Este comportamiento se debe a la reacción de los inversores ante el reciente pedido de recuperación extrajudicial de la compañía, que busca reestructurar deudas que ascienden a R$ 65 mil millones con bancos y tenedores de bonos internacionales.

A las 11h45, las acciones preferenciales de Raízen (RAIZ4) se mantenían en R$ 0,52, tras haber oscilado entre R$ 0,43 y R$ 0,54 durante la jornada. En contraste, el índice Ibovespa mostraba un aumento del 0,67%, alcanzando los 184.660 puntos, mientras que las acciones ordinarias de Cosan (CSAN3) caían un 0,82%, cotizando a R$ 6,06.

El pedido de recuperación se produce en un contexto de deterioro financiero, exacerbado por el reciente rebaixamiento de ratings por parte de agencias de clasificación de riesgo. Este escenario podría desencadenar una ola de anticipación de cobros que podría alcanzar hasta R$ 60 mil millones, lo que genera preocupación entre los inversores sobre la viabilidad futura de la empresa.

La situación de Raízen es un claro indicador de la volatilidad que puede enfrentar el sector energético en Brasil, especialmente en un entorno económico incierto. Los inversores deben estar atentos a la evolución de esta situación, ya que podría tener repercusiones en el mercado regional y, potencialmente, en la confianza de los inversores argentinos hacia empresas brasileñas.