Rhys Bollen, jefe de fintech de la Comisión de Valores de Australia (ASIC), ha argumentado que las criptomonedas no deberían ser tratadas como una clase de activos separada en la legislación. En su presentación en la Conferencia de Dinero y Finanzas de Melbourne, Bollen destacó que las tecnologías blockchain cumplen funciones financieras similares a las infraestructuras existentes, como la asignación de capital y la gestión de riesgos.

Bollen sugirió que las criptomonedas deben ser reguladas según su 'sustancia económica' en lugar de su forma tecnológica. Esto implica que los valores tokenizados deben encajar dentro de las leyes de valores, mientras que las stablecoins deberían estar sujetas a la legislación de servicios de pago. Esta perspectiva contrasta con enfoques más específicos en otros países, como el CLARITY Act en Estados Unidos.