La llegada del Mundial ha generado un aumento significativo en las expectativas de consumo en Argentina, lo que podría marcar un cambio en la tendencia negativa que se ha observado en los primeros meses de 2026. Según datos de Scentia, el gasto de los hogares cayó un 3,8% en abril, y se espera que los datos de mayo, que se publicarán en los próximos días, continúen reflejando esta tendencia negativa. En abril, los supermercados fueron los más afectados, con una caída interanual de casi 6%, lo que indica un panorama complicado para el consumo en el país.

Sin embargo, el clima de euforia que rodea al Mundial parece estar impulsando a los consumidores a gastar más, especialmente en productos relacionados con el evento. Distintos estudios indican que el interés por la Copa del Mundo en Argentina es del 80%, superando al de Brasil, que se sitúa en un 70%. Este aumento en el interés se traduce en un comportamiento de compra más emocional, donde los consumidores están dispuestos a darse gustos y adelantar compras que normalmente postergarían. Por ejemplo, las ventas de televisores han aumentado considerablemente, con un incremento notable en la demanda de modelos de más de 55 pulgadas.

El impacto del Mundial también se ha sentido en otros sectores, como el textil, donde las ventas de ropa deportiva han crecido más del 50% en las principales cadenas. La camiseta de la selección argentina, en sus diversas versiones, se perfila como el producto estrella, con proyecciones de ventas que alcanzan los 2,7 millones de unidades, según un informe de Euromericas Sport Marketing. Este fenómeno de consumo no solo se limita a los productos físicos, sino que también ha influido en el comercio electrónico, donde se han registrado aumentos significativos en las búsquedas de artículos relacionados con el fútbol y el evento en sí.

Desde el sector, hay optimismo respecto a que este impulso mundialista podría contribuir a una reactivación del consumo en el segundo semestre del año. La confianza del consumidor ha aumentado un 6,4% en junio, y la caída de ventas por el Día del Padre fue mínima, con solo un 0,3% en comparación con 2025. Expertos como Osvaldo del Rio y Osvaldo Giordano han señalado que la desaceleración de la inflación y la posible recuperación de los salarios podrían llevar a un aumento del poder adquisitivo, lo que fomentaría un mayor consumo en el futuro.

A medida que avanzamos hacia la segunda mitad de 2026, es crucial monitorear la evolución de la inflación y las tasas de interés, así como la reaparición del crédito. La tendencia de los consumidores a gastar en 'permitidos' podría consolidarse si se mantiene un contexto económico más favorable. Con el Mundial como telón de fondo, el comportamiento de los consumidores en los próximos meses será un indicador clave de la salud económica del país y de las oportunidades de inversión en el mercado argentino.