El Bradesco BBI ha actualizado su cobertura sobre JHSF, recomendando una compra con un precio objetivo de R$ 15, lo que implica un potencial de crecimiento del 42% respecto al precio actual de R$ 10,46. Este cambio se basa en la reciente venta de R$ 5,2 mil millones en activos inmobiliarios a un fondo de inversión, lo que ha generado un flujo de caja significativo y ha reducido la deuda neta de la compañía a cero. La acción de JHSF ha visto un aumento notable en su valor, duplicándose en el último año, aunque hoy experimenta una caída del 0,8% en un contexto de descenso del índice Ibovespa.

El analista Bruno Mendonça destacó que R$ 12 del nuevo precio objetivo provienen de los ingresos recurrentes de JHSF, que incluyen sus centros comerciales, los hoteles Fasano y el aeropuerto Catarina. Los restantes R$ 3 se atribuyen al landbank de R$ 30 mil millones que la empresa posee. Sin embargo, el analista no asigna valor a las participaciones subordinadas que JHSF tiene en el fondo inmobiliario JCDI11, debido a los costos de construcción pendientes que compensan el valor residual esperado de dichas participaciones. Este enfoque refleja un cambio en la percepción del mercado sobre JHSF, que está siendo vista cada vez más como una operadora de activos generadores de ingresos en lugar de una desarrolladora residencial.

La compañía, liderada por Zeco Auriemo, se encuentra actualmente negociando a 8 veces su flujo de fondos operativo (FFO) estimado para 2027, lo que es comparable a la media de las operadoras de centros comerciales que cotizan en bolsa, que están a 7,8 veces su FFO. Además, JHSF presenta un descuento de aproximadamente 46% respecto a su valor neto de activos (NAV) y ofrece un rendimiento por dividendo de alrededor del 7%. Este análisis sugiere que la compañía está bien posicionada para capitalizar el crecimiento en sus negocios de ingresos recurrentes, que se espera que se expandan significativamente hasta 2028.

El informe del Bradesco también señala que la transacción con el fondo inmobiliario JCDI11 ha aislado los riesgos asociados al desarrollo residencial por los próximos 4 a 6 años, lo que mejora la visibilidad de los resultados a corto plazo y reduce la percepción de riesgo de la compañía. A medida que JHSF se transforma en una entidad más centrada en la generación de ingresos, se espera que su EBITDA crezca a un ritmo compuesto anual (CAGR) de aproximadamente 25% entre 2026 y 2028, alcanzando R$ 1,2 mil millones en 2028. Este crecimiento se sustentará en la expansión de sus operaciones en centros comerciales, alquiler residencial, el aeropuerto y los hoteles Fasano.

Mirando hacia el futuro, es crucial observar cómo JHSF implementará su estrategia de crecimiento y cómo se comportarán sus ingresos recurrentes en el contexto de un entorno económico que aún enfrenta desafíos. Con el gobierno brasileño promoviendo inversiones en infraestructura y el sector privado jugando un papel clave, la compañía podría beneficiarse de un entorno más favorable para la inversión. Además, la evolución de las tasas de interés y su impacto en el costo del capital serán factores determinantes en la capacidad de JHSF para financiar sus proyectos de expansión y mantener su crecimiento sostenido en el tiempo.