- El Ministerio de la Producción suspendió la primera temporada de pesca de anchoveta por tercera vez consecutiva debido a El Niño.
- La captura de anchoveta cayó un 97% en mayo, lo que impacta severamente la producción de harina y aceite de pescado.
- La producción de harina y aceite de pescado se contrajo un 39.4% en el primer trimestre, afectando la manufactura primaria.
- Se estima que la paralización total de la temporada podría restar cerca de un punto porcentual al crecimiento económico de mayo y junio.
- El empleo en el sector pesquero podría caer hasta un 14%, lo que representa la pérdida de aproximadamente 5,000 puestos de trabajo.
- Los precios de la harina de pescado alcanzaron niveles históricos de hasta US$ 2,500 por tonelada métrica, aunque esto no compensará completamente las pérdidas de ingresos.
El Ministerio de la Producción de Perú ha confirmado la tercera suspensión consecutiva de la primera temporada de pesca de anchoveta en la zona norte-centro debido al fenómeno de El Niño. Esta situación plantea la posibilidad de un cierre definitivo de la temporada, similar a lo que ocurrió en 2023, lo que podría agravar aún más el deterioro de la actividad pesquera y de las industrias relacionadas. Desde el inicio del año, el impacto económico ya se hacía evidente, con una caída del 9.1% en la pesca durante el primer trimestre, impulsada por la drástica reducción en la captura de anchoveta, el principal insumo para la producción de harina y aceite de pescado.
A pesar de un leve crecimiento en abril, la actividad pesquera acumuló un retroceso del 5.91% en el primer cuatrimestre del año. Las estadísticas del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) revelan que la producción de harina y aceite de pescado se contrajo un alarmante 39.4% en el primer trimestre, convirtiéndose en uno de los sectores más afectados de la manufactura primaria. Este panorama se ha vuelto más crítico en los últimos meses, con proyecciones que indican que el sector pesquero tendrá un aporte significativamente menor al crecimiento económico durante el segundo y tercer trimestre del año.
Martín Valencia, jefe de Estudios Económicos del Instituto Peruano de Economía, advirtió que en mayo la captura de anchoveta cayó un 97%, lo que sugiere un impacto severo en la producción de harina de pescado y en el volumen de exportaciones. La anchoveta representa aproximadamente el 75% de toda la actividad pesquera en Perú, por lo que una paralización total de la temporada podría restar cerca de un punto porcentual al crecimiento económico de mayo y junio, afectando tanto a la pesca como a la manufactura primaria. Pamela Bernabé, economista de Macroconsult, considera que el escenario actual se asemeja a una temporada de pesca perdida, lo que reduce aún más las expectativas para el año.
La caída en la producción de harina y aceite de pescado no solo afecta a las exportaciones, sino que también tiene repercusiones en el mercado laboral. Durante el primer trimestre, el empleo formal en el sector pesquero retrocedió un 0.2%, y el ingreso promedio de los trabajadores disminuyó un 20.8%. Con la captura de anchoveta en niveles críticos, se estima que el empleo en el sector podría enfrentar caídas de doble dígito, similar a lo observado durante la crisis pesquera de 2023. Se estima que hasta 5,000 empleos podrían perderse, lo que agrava la situación laboral en un sector que ya enfrenta dificultades.
A medida que el fenómeno de El Niño se intensifica, las proyecciones para la pesca en Perú se vuelven más sombrías. La Sociedad Nacional de Pesquería estima que una temporada regular activa genera empleo para aproximadamente 18,000 pescadores formales en embarcaciones industriales. Sin embargo, la falta de captura de anchoveta también podría afectar a otras especies destinadas al consumo humano directo, impactando industrias como la de pescado congelado y conservas. Las actividades complementarias, como el transporte y almacenamiento, también se verán afectadas, lo que podría extender el impacto negativo a toda la cadena de valor del sector pesquero.
Con el aumento de los precios de la harina de pescado, que ha alcanzado niveles máximos históricos de hasta US$ 2,500 por tonelada métrica, se espera que, aunque esto ayude a compensar parcialmente las pérdidas de volumen, no será suficiente para reemplazar los ingresos que se dejarán de generar por la menor captura. La situación actual requiere un monitoreo constante, ya que la prolongación de esta crisis pesquera podría tener efectos duraderos en la economía peruana y, por ende, en la región, incluida Argentina, que depende de las importaciones de productos del mar.
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