El reciente anuncio de que Argelia será el primer rival de Argentina en el Mundial 2026 ha puesto un foco inesperado sobre la importancia económica de este país africano. En 2025, las exportaciones argentinas hacia Argelia alcanzaron los 1.170 millones de dólares, marcando un crecimiento del 15,6% interanual. Este aumento consolidó a Argelia como el principal destino de las exportaciones argentinas en África, superando a otros mercados tradicionales como Italia y España, lo que resalta la relevancia de este país en la balanza comercial argentina.

La composición de las exportaciones argentinas a Argelia es notablemente diversa, aunque el maíz, la leche y el aceite de soja representan casi el 95% del total. En particular, las ventas de leche experimentaron un crecimiento impresionante del 232,5% en comparación con 2024, lo que refleja una demanda creciente por productos lácteos en un país que depende de las importaciones para satisfacer casi la mitad de su consumo anual de leche. Esta dinámica no solo beneficia a los exportadores argentinos, sino que también establece a Argelia como el segundo mercado más importante para los lácteos argentinos, solo superado por Brasil.

Atilio Berardi, embajador argentino en Argelia, ha destacado la fortaleza de la relación comercial entre ambos países, señalando que las exportaciones a Argelia son tres veces mayores que las que se dirigen a Francia. Este vínculo histórico se traduce en un saldo comercial superavitario para Argentina, que en 2025 fue de 1.051 millones de dólares. Las importaciones desde Argelia, que sumaron solo 119 millones de dólares, se concentraron casi en su totalidad en urea, un fertilizante esencial para la agricultura argentina.

El contexto macroeconómico de Argelia también es favorable en comparación con Argentina. Mientras que el país africano presenta una inflación controlada en torno al 5% y un crecimiento económico sostenido del 3% al 4%, Argentina enfrenta desafíos significativos, incluyendo una inflación que supera el 100% y un desempleo que se mantiene entre el 7% y el 8%. Esta diferencia en los indicadores socioeconómicos podría influir en las decisiones de inversión y en la estrategia comercial de las empresas argentinas que buscan expandirse en mercados internacionales.

De cara al futuro, hay un potencial significativo para diversificar la canasta exportadora hacia Argelia. Sectores como el automotriz y el farmacéutico han sido identificados como áreas de oportunidad. Berardi mencionó que varias empresas argentinas han encontrado un nicho en la cadena de reposición automotriz, mientras que la colaboración entre laboratorios argentinos y argelinos en el ámbito farmacéutico podría abrir nuevas puertas. Con un plan de expansión agropecuaria en marcha en Argelia, los fabricantes de maquinaria agrícola argentinos también podrían beneficiarse de esta tendencia, lo que sugiere un futuro prometedor para las relaciones comerciales entre ambos países.