El mercado argentino vivió un día histórico este jueves, con una notable mejora en la calificación crediticia por parte de S&P, que elevó la nota del país de CCC+ a B-. Esta decisión, que sigue el camino ya marcado por Fitch, abre las puertas a una mayor inversión extranjera, ya que más fondos de pensiones y de inversión podrán adquirir activos argentinos. Como resultado, el riesgo país se desplomó 60 unidades, alcanzando los 443 puntos básicos, el nivel más bajo desde mayo de 2018, lo que refleja una creciente confianza en la economía local.

Las acciones y bonos argentinos mostraron un desempeño excepcional, con la Bolsa de Buenos Aires registrando un incremento del 6,3%, el mayor salto diario desde noviembre del año pasado. En términos históricos, el Merval en dólares alcanzó un nuevo récord, cotizando a 2312 unidades. Las ADR argentinas que se transaccionan en Nueva York también tuvieron un desempeño sobresaliente, con incrementos de hasta el 15% en varios casos. Este ambiente de euforia se vio potenciado por un volumen de operaciones que superó los 247.000 millones de pesos en acciones y 266.000 millones en cedears, lo que indica un renovado interés de los inversores.

Además de la mejora en la calificación, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) continuó comprando dólares, lo que contribuyó a un aumento en las reservas. La cotización de los dólares oficiales y financieros mostró una tendencia a la baja, con el dólar oficial cerrando a 1453,60 pesos, lo que representa una disminución de 11,35 pesos en el día. Este movimiento en el mercado cambiario, junto con la reciente caída en la inflación a un 2,1% en mayo, el nivel más bajo desde agosto del año pasado, sugiere un entorno más estable para los inversores.

La mejora en la situación económica argentina también se refleja en la posibilidad de que el país sea reclasificado de "standalone" a "mercado de frontera" en las próximas semanas. Si esto se concreta, se estima que alrededor de 150 fondos de inversión y pensiones podrían volver a considerar la compra de activos argentinos, lo que ampliaría la demanda y podría llevar los precios aún más arriba. Este cambio podría ocurrir en un plazo de dos semanas, lo que añade un elemento de expectativa al mercado.

En el contexto internacional, los mercados también mostraron signos de estabilidad, a pesar de las tensiones en Medio Oriente. El precio del petróleo cayó, lo que trajo un alivio a los mercados occidentales. Sin embargo, el Banco Central Europeo decidió aumentar su tasa de interés en 25 puntos básicos, lo que podría influir en las decisiones de la Reserva Federal de EE.UU. en su próxima reunión. Las tasas de interés en EE.UU. se mantuvieron relativamente estables, lo que sugiere un entorno de tasas de interés moderadas en el corto plazo. Los inversores deben estar atentos a las decisiones de la Fed y su posible impacto en los mercados emergentes, incluida Argentina.