Las exportaciones de tomate mexicano hacia Estados Unidos han sufrido una caída del 12% en su participación de mercado, afectadas por un arancel antidumping del 17.09% impuesto por el gobierno estadounidense. Esta medida ha llevado a los productores mexicanos a reducir sus siembras, enfrentando un entorno cada vez más incierto. Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), se prevé que las exportaciones de tomate mexicano caigan a 1.8 millones de toneladas para 2026, lo que representa una disminución del 7% respecto al año anterior.

El impacto de este arancel no solo se siente en las exportaciones, sino que también ha provocado un aumento significativo en los precios del tomate en el mercado interno mexicano. Hasta abril de 2026, se registraron aumentos de precios superiores al 100% en 20 estados, mientras que el resto reportó incrementos de entre el 68% y el 97%. Esto ha llevado a una proyección de caída del 14% en el consumo de tomate en México, afectando especialmente a los hogares de menores ingresos.

La situación se complica aún más por las condiciones climáticas adversas que han limitado la producción en diversas regiones agrícolas de México. El USDA estima que la producción de tomate en el país disminuirá un 9% en 2026, pasando de 2.8 millones a 2.5 millones de toneladas. Además, se espera que la superficie sembrada se reduzca en un 11%, lo que refleja un ajuste en la producción nacional ante la incertidumbre comercial y los menores márgenes de ganancia.

A pesar de la caída en las exportaciones hacia Estados Unidos, algunos productores mexicanos han encontrado una salida alternativa en el mercado canadiense, donde las exportaciones de tomate crecieron 3.6 veces en 2025 respecto al año anterior. Sin embargo, este crecimiento no ha sido suficiente para compensar la pérdida del principal cliente, lo que ha llevado a un cambio en la dinámica del mercado estadounidense, donde otros competidores están ganando participación.

El gobierno mexicano ha tomado medidas para enfrentar esta crisis, firmando el Acuerdo Nacional para el Ordenamiento de la Producción, Abasto, Comercialización y Precio Justo del Jitomate. Este acuerdo busca fortalecer la organización de la cadena productiva y estabilizar los precios del jitomate para los consumidores. La próxima semana, se llevará a cabo un encuentro entre México y Estados Unidos en Washington, donde se abordará la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), un tema crucial para el sector agrícola.