El viceministro de Economía, José Luis Daza, afirmó que Argentina ha experimentado un cambio estructural significativo en su economía, impulsado por la aceptación social del ajuste fiscal necesario para combatir el déficit. En un evento organizado por Fitch, Daza destacó que la sociedad ha comenzado a entender y apoyar el nuevo modelo económico propuesto por el presidente Javier Milei, lo que marca un punto de inflexión en la historia económica del país. Según Daza, este cambio ha permitido que el gobierno implemente un ajuste fiscal de 5 puntos porcentuales del PBI, algo que no se había visto en democracias en las últimas tres décadas.

Daza vinculó la historia de déficit fiscal de Argentina con la resistencia social al ajuste, señalando que el país venía de un modelo económico que había fracasado y que había llevado a un aumento insostenible de los déficits fiscales. Este contexto había generado un ciclo de problemas económicos que afectaron a la población, incluyendo el aumento de la pobreza y la inflación. El viceministro enfatizó que el ajuste actual es diferente a los intentos anteriores, ya que cuenta con un respaldo social que no se había visto antes, lo que lo hace más sostenible.

En cuanto a las proyecciones económicas, Daza mencionó que si el ritmo de compra de reservas por parte del Banco Central se mantiene, Argentina podría acumular hasta 24.000 millones de dólares en reservas para el año 2026. Este dato es crucial, ya que la acumulación de reservas es un indicador de la salud económica y la capacidad del país para enfrentar crisis externas. Además, el viceministro destacó que la pobreza ha comenzado a disminuir, lo que representa un avance significativo para el gobierno y la sociedad en su conjunto.

Las implicancias para los inversores son claras: el ajuste fiscal y la reestructuración económica pueden abrir nuevas oportunidades de inversión en Argentina. Daza mencionó que el país está posicionándose como uno de los destinos más atractivos para la inversión en el mundo, gracias a los cambios estructurales que se están implementando. Sin embargo, es fundamental que los inversores sigan de cerca la evolución de la política económica y su aceptación por parte de la sociedad, ya que esto determinará la sostenibilidad del modelo en el largo plazo.

Mirando hacia el futuro, es esencial que los actores del mercado estén atentos a las políticas económicas que se implementen y a cómo estas afectarán la dinámica del empleo y la producción. Daza sugirió que, si se mantiene el rumbo actual, Argentina podría experimentar un crecimiento sostenido en los próximos años, pero también advirtió que los desafíos económicos aún persisten. La capacidad del gobierno para mantener el apoyo social y gestionar los ajustes será clave para el éxito del nuevo modelo económico en el país.