En Brasil, los bancos digitales han experimentado un crecimiento explosivo en los últimos años, con un aumento del 360% en el saldo de crédito activo entre 2021 y 2025. Este crecimiento ha sido impulsado por la inclusión financiera, donde más de la mitad de los clientes que solicitan crédito personal ahora utilizan plataformas digitales. Sin embargo, este avance ha traído consigo un aumento significativo en la morosidad, lo que ha comenzado a preocupar a los analistas del sector.

Un estudio de Equifax Boa Vista, analizado por BTG Pactual, revela que la calidad del crédito se ha deteriorado, especialmente entre los consumidores de menores ingresos. La proporción de saldos vencidos en los créditos de los bancos digitales ha aumentado del 5,77% en 2021 al 11,16% en 2025, mientras que los bancos tradicionales han visto un aumento más moderado, del 6,60% al 8,75%. Este fenómeno plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del crecimiento de las fintechs en un entorno económico desafiante.

La inclusión financiera promovida por los bancos digitales ha sido notable, con un 41,4% de los primeros tarjetas de crédito emitidas en Brasil en 2025 provenientes de estas instituciones. Sin embargo, el perfil de riesgo de muchos de estos nuevos clientes es más elevado, lo que ha contribuido a la creciente tasa de morosidad. Según BTG, esto indica que la digitalización ha permitido el acceso al crédito a grupos que anteriormente no tenían acceso, pero también ha incrementado la exposición del sistema financiero a riesgos económicos.

Para los inversores, esta situación presenta un dilema. Si bien los bancos digitales han demostrado ser más eficientes en términos de costos operativos, lo que les permite manejar niveles más altos de morosidad sin comprometer su rentabilidad, la preocupación radica en cómo se comportará la calidad de los activos si la economía se deteriora aún más. Con un contexto de tasas de interés elevadas y una desaceleración económica, la capacidad de pago de los consumidores podría verse afectada, lo que obligaría a las fintechs a reducir la concesión de créditos.

A futuro, es crucial observar cómo los bancos digitales manejarán este entorno adverso. La capacidad de estos bancos para adaptarse a cambios en la economía y su habilidad para mantener la rentabilidad en un mercado cada vez más competitivo serán factores determinantes. Los inversores deben estar atentos a las decisiones estratégicas de instituciones como Nubank y a cómo se comportan los indicadores de morosidad en los próximos trimestres, especialmente en un contexto donde las familias continúan enfrentando presiones económicas significativas.