El dólar oficial en Argentina se mantiene por encima de los $1.400, cerrando en $1.406 este martes. Esta estabilidad se produce en un contexto de volatilidad global, donde la fortaleza del dólar estadounidense se siente en los mercados emergentes, afectando las estrategias de carry trade y generando incertidumbre en el mercado cambiario local.

La reciente escalada del conflicto en Medio Oriente ha llevado a una fuerte fluctuación en los precios del petróleo, que superaron los u$s100 por barril antes de retroceder a la zona de los u$s90. Este aumento en los precios del crudo puede tener un impacto significativo en la economía argentina, especialmente en el sector energético, que podría beneficiarse de mayores exportaciones, aunque también representa un riesgo por el encarecimiento de los combustibles.

En el ámbito local, la inflación en la Ciudad de Buenos Aires se registró en un 2,6% para febrero, lo que indica una desaceleración en comparación con enero. Sin embargo, el aumento del IPC núcleo sugiere que la presión inflacionaria sigue siendo un desafío, lo que podría influir en las decisiones de política económica del gobierno y en la percepción de los inversores sobre la estabilidad del país.

Mientras tanto, el evento Argentina Week en Estados Unidos busca atraer inversiones al país, con la presentación del presidente Javier Milei en J.P. Morgan. Este tipo de iniciativas son cruciales para mejorar la imagen de Argentina en el exterior y atraer capital, en un momento donde la economía local enfrenta múltiples desafíos internos y externos.