La producción minera en Argentina registró un notable crecimiento en abril, alcanzando un incremento del 9,5% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este avance se traduce en un segundo mes consecutivo de crecimiento, consolidando al sector minero-energético como el principal motor de la economía local. Según el último informe del INDEC, el Índice de Producción Industrial (IPI) minero creció un 0,7% respecto a marzo, marcando un nuevo récord desde que comenzaron los registros en 2017.

En términos de producción específica, la extracción de petróleo experimentó un aumento significativo del 19,1%, lo que representa el mayor crecimiento desde julio del año pasado. Durante abril, se produjeron 4.215 miles de metros cúbicos de crudo, con un 69,2% de esta producción proveniente de la cuenca no convencional de Vaca Muerta. Por otro lado, la producción de gas también mostró un crecimiento del 2,8% interanual, alcanzando 4.218 millones de metros cúbicos, de los cuales el 67,2% correspondió al shale.

En el ámbito de la minería, el oro y la plata destacaron con un ascenso del 15,8%, la cifra más alta desde enero de 2025. Además, la producción de litio alcanzó un impresionante aumento del 79%, con un total de 11.466 toneladas producidas. Este crecimiento es especialmente relevante dado que el récord histórico se había establecido en diciembre pasado, cuando la producción se acercó a las 13.000 toneladas. Las subas en la producción de arena para la construcción (+9,4%) también contribuyen a un panorama optimista para el sector.

Los economistas coinciden en que el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) ha llegado en un momento crucial para potenciar un sector que ya mostraba signos de fortaleza. Iván Cachanosky, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, señala que la dinámica del sector minero-energético es fundamental para el crecimiento de la economía argentina. Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics, proyecta que las inversiones actuales y futuras seguirán elevando los niveles de producción, consolidando estos sectores como pilares del crecimiento económico.

A futuro, se estima que las exportaciones mineras podrían superar los 9.000 millones de dólares en 2026, representando cerca del 10% de las ventas totales de Argentina al exterior. Este crecimiento se sustentará principalmente en los envíos de oro y litio, y se espera que el cobre también se sume como un mineral de potencial en los próximos años. Con una proyección de crecimiento del 48% en la producción de litio respecto a 2025, el sector se posiciona como un actor clave en el panorama económico argentino, especialmente en un contexto de creciente demanda global por estos recursos.