El gobierno argentino ha presentado un anteproyecto de reforma a la Ley de Inocencia Fiscal que busca regularizar el uso de dinero en negro en transacciones inmobiliarias. Esta iniciativa permite que los contribuyentes que opten por el Régimen de Ganancias Simplificado puedan utilizar fondos no declarados para adquirir propiedades, siempre y cuando se cumplan ciertas formalidades notariales. Fernando López Chiesa, del estudio LLA & Asoc., ha destacado que este régimen actúa como un 'tapón fiscal', permitiendo a los contribuyentes presentar declaraciones juradas simplificadas sin que existan diferencias significativas respecto a períodos fiscales anteriores.

Uno de los aspectos más relevantes de esta reforma es que no se requiere que los fondos sean depositados en una cuenta bancaria antes de la compra de un inmueble. Esto representa un cambio significativo en el proceso tradicional de adquisición de propiedades, donde la trazabilidad del dinero suele ser un requisito esencial. Sin embargo, es crucial que el escribano que intervenga en la escritura deje constancia de que el pago se realizó en el momento de la firma, evitando cualquier mención de que los fondos fueron entregados antes de esa fecha. Esta medida busca asegurar la legalidad de la operación y proteger a las partes involucradas.

El anteproyecto también introduce cambios en los requisitos de uso de medios de pago, permitiendo que las transacciones inmobiliarias en efectivo sean tratadas de manera similar a las operaciones bancarizadas. Esto significa que los contribuyentes que utilicen efectivo para la compra de propiedades podrán beneficiarse de la presunción de exactitud de su declaración jurada hasta el 31 de diciembre de 2027. Este enfoque busca incentivar la formalización de operaciones que, de otro modo, podrían permanecer en la informalidad, lo que podría tener un impacto positivo en la recaudación fiscal a largo plazo.

Además, la reforma elimina las restricciones que existían en la Ley de Inocencia Fiscal, como los topes de ingresos y patrimonio, lo que permite que un mayor número de contribuyentes, incluidos aquellos con un alto volumen de operaciones, puedan acceder a este régimen. Sin embargo, es importante señalar que los grandes contribuyentes, definidos por la AFIP, tendrán ciertas limitaciones en cuanto a los beneficios que pueden obtener bajo este nuevo esquema. Esto podría generar un cambio en la dinámica del mercado inmobiliario, ya que más personas podrían estar dispuestas a formalizar sus transacciones.

A medida que el proyecto avanza, será fundamental observar cómo se implementa en la práctica y qué impacto tendrá en el mercado inmobiliario argentino. Las fechas clave a seguir incluyen la discusión legislativa y la posible aprobación del anteproyecto, así como la reacción del mercado ante estas nuevas disposiciones. Los inversores deben estar atentos a cómo estas medidas podrían alterar la oferta y demanda en el sector inmobiliario, así como las implicaciones fiscales que podrían surgir de la formalización de operaciones con dinero en negro.