La bolsa argentina cerró la primera semana de junio con una caída significativa del 4,2%, reflejando la volatilidad que se vive en los mercados internacionales. El índice Merval, que representa el comportamiento de las acciones más importantes del país, terminó la semana cotizando a US$ 2,44, lo que implica una baja diaria del 2,8%. Este comportamiento no es aislado, ya que los mercados globales también mostraron un clima adverso para los activos de riesgo, con el S&P 500 cayendo aproximadamente un 2,4% y el Nasdaq retrocediendo cerca del 4%. Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, señaló que las bajas en Argentina están alineadas con las tendencias observadas en el exterior, lo que sugiere una correlación directa con el sentimiento global de aversión al riesgo.

Las acciones del panel líder mostraron caídas generalizadas, destacándose Transportadora Gas del Norte con un descenso de hasta el 4%. Además, los ADRs argentinos que se negocian en Wall Street también cerraron en rojo, con Ternium y Tenaris reportando caídas del 4,1% y 3,8%, respectivamente. Este panorama refleja un desánimo entre los inversores, quienes están tomando ganancias en un entorno donde la incertidumbre predomina. La deuda soberana argentina no fue ajena a esta tendencia, con caídas en los bonos globales que oscilaron entre el 0,3% y el 0,4% durante la semana.

En el ámbito de la deuda, Matias Migliore de Balanz comentó sobre un empinamiento en la curva soberana tras el vencimiento del BPY26, lo que llevó a un flujo de inversión hacia bonos más cortos. Esto generó una compresión en los rendimientos, mientras que los bonos Dollar-linked, como el TZV26, mostraron un aumento en la demanda por cobertura cambiaria. A pesar de la presión internacional, las Lecaps de mayor plazo demostraron una resiliencia notable, manteniendo un comportamiento relativamente estable en comparación con otros instrumentos.

El riesgo país, medido por el índice de JP Morgan, terminó la semana en 499 puntos básicos, lo que representa un aumento de 6 puntos en comparación con la semana anterior. Este incremento en el riesgo país es un indicador de la creciente desconfianza de los inversores en la capacidad del país para manejar su deuda externa, lo que podría tener implicaciones en futuras emisiones de bonos y en la atracción de inversiones extranjeras. En el mercado cambiario, el dólar oficial mayorista cerró a $1.440,5, con un aumento del 2,3% en lo que va de junio, mientras que el dólar blue alcanzó los $1.435, acumulando un incremento de $35 en el mes.

A medida que se avanza en junio, los inversores deben estar atentos a la evolución de la política monetaria del Banco Central (BCRA), que ha estado activo en el mercado cambiario, comprando US$ 45 millones en la última jornada. Las reservas brutas del BCRA se situaron en US$ 47.867 millones, lo que representa una disminución de US$ 324 millones en la semana. La capacidad del BCRA para sostener el tipo de cambio y manejar la inflación será crucial en las próximas semanas, especialmente con la proximidad de las elecciones y la incertidumbre política que podría influir en la estabilidad económica del país.