Los precios del maíz en Brasil han comenzado junio con una tendencia a la baja, alcanzando un nivel nominal que no se veía desde octubre del año pasado. Según datos del Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada (Cepea), el precio de la saca de 60 kg se cerró en R$64,51 en Campinas, lo que representa una caída del 1,4% en el mercado de balcón y del 0,6% en el de lotes entre el 28 de mayo y el 3 de junio. Esta disminución se produce en un contexto donde los compradores están alejados del mercado 'spot' y la cosecha de la segunda safra está en sus primeras etapas.

La situación actual del maíz contrasta con el año pasado, cuando Brasil logró su mayor cosecha histórica. A pesar de que la cosecha 2025/26 está estimada en más de 140 millones de toneladas, la menor producción esperada en algunas regiones debido a la sequía y las heladas podría influir en las cotizaciones futuras. En particular, el estado de Goiás y partes de Mato Grosso del Sur están experimentando condiciones climáticas adversas que podrían afectar la productividad.

En el mercado de soja, la situación es diferente. La liquidez ha sido elevada gracias a un ritmo fuerte de exportaciones y una demanda activa de la industria de procesamiento local. Esto ha limitado las caídas en los precios de la oleaginosa, a pesar de la cosecha récord en Brasil y las perspectivas favorables para la oferta global, que incluyen el avance de la cosecha en Argentina y la siembra en Estados Unidos. El indicador Cepea/Esalq para la soja cayó un 0,7% en el mismo período, cerrando en R$130,02 por saca.

Para los inversores, la caída en los precios del maíz podría ser un indicativo de un exceso de oferta en el mercado interno, lo que podría presionar aún más los precios a la baja si los compradores continúan ausentes. Además, la situación climática en las regiones productoras de maíz y soja es un factor a monitorear, ya que cualquier cambio podría tener un impacto significativo en las cotizaciones. La atención se centra en cómo se desarrollará la cosecha de la segunda safra y si las condiciones climáticas mejorarán.

Mirando hacia adelante, es crucial observar las condiciones climáticas en Brasil y su impacto en la producción agrícola. Las proyecciones de cosecha y los precios internacionales del maíz y la soja también serán determinantes en la evolución de los mercados. Eventos como la cosecha en Argentina y la siembra en Estados Unidos, que están programados para los próximos meses, también influirán en la dinámica del mercado de granos en la región y, por ende, en los precios locales en Brasil y Argentina.