Las bolsas de Nueva York cerraron el viernes 5 de junio con caídas significativas, destacándose el Nasdaq Composite que retrocedió un 4,18%, marcando su mayor descenso diario desde la turbulencia provocada por las tarifas en abril de 2025. El S&P 500 también sufrió, cediendo un 2,65%, mientras que el Dow Jones Industrial Average cayó un 1,35%. Este desplome interrumpe una racha de 10 semanas consecutivas de ganancias para el S&P 500, lo que indica un cambio brusco en el sentimiento del mercado.

El sector tecnológico, y en particular el de los semiconductores, fue el más afectado durante la jornada. El Philadelphia Semiconductor Index se desplomó un 9%, sumando a la caída del 2% del día anterior. Acciones de empresas clave como Broadcom, Marvell Technology y Micron Technology vieron descensos de más del 10%, evidenciando una corrección en un sector que había experimentado un crecimiento acelerado. Luis D'Amato, gestor de Aston Capital, comentó que la magnitud de la caída refleja un ajuste necesario tras un aumento tan rápido, sugiriendo que el Nasdaq todavía mantiene un crecimiento del 10% en lo que va del año, lo que no indica un mercado bajista.

El informe de empleo de mayo, que reveló la creación de 172,000 nuevos puestos en el sector no agrícola, superó las expectativas de los economistas que preveían solo 80,000. Esta cifra, junto con una tasa de desempleo del 4,3%, llevó a un aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro, con la tasa del papel a 10 años superando el 4,5%. Este aumento en los rendimientos encarece el crédito para las empresas que lideran la inversión en inteligencia artificial, lo que podría afectar sus márgenes de ganancia y, por ende, sus valoraciones en el mercado.

El impacto de la caída del Nasdaq y el aumento de los rendimientos de los bonos también se sintió en el mercado de criptomonedas, donde el bitcoin cayó por debajo de los 60,000 dólares, marcando un retroceso significativo. Esto refleja un cambio en el apetito por activos más riesgosos, ya que los inversores buscan refugio en activos defensivos. En contraste, sectores como salud y consumo básico mostraron un desempeño positivo, con acciones de Colgate-Palmolive y Coca-Cola subiendo más del 3% cada una, lo que indica una rotación hacia activos más seguros en medio de la incertidumbre económica.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a cómo el mercado reaccionará a las proyecciones de tasas de interés del Federal Reserve, especialmente después de un informe de empleo tan fuerte. La posibilidad de un aumento en las tasas podría influir en la valoración de las acciones tecnológicas y en la estrategia de inversión de las empresas en sectores de alto crecimiento como la inteligencia artificial. Además, el próximo IPO de SpaceX, que se espera sea el más grande de la historia con una valoración de 1,77 billones de dólares, podría ser un evento clave a seguir, ya que podría influir en el sentimiento del mercado hacia las acciones tecnológicas en general.