Wall Street tuvo una jornada positiva, destacándose el Dow Jones, que alcanzó un nuevo máximo histórico, impulsado por el optimismo en torno a un posible cese al fuego en el conflicto de Irán. El índice Dow subió un 1.2%, mientras que el S&P 500 también mostró un leve incremento del 0.5%. Sin embargo, el Nasdaq se vio afectado por la caída de las acciones de tecnología, especialmente las de Broadcom, que cayeron un 15% tras reportar ingresos por debajo de las expectativas, lo que arrastró al índice en general.

El contexto geopolítico también influyó en los mercados, ya que el presidente de EE. UU., Donald Trump, expresó su disposición a reunirse con el líder supremo de Irán, Ayatollah Mojtaba Khamenei, si se logra un acuerdo. Esto se produce en un momento en que los precios del petróleo han comenzado a enfriarse, con el crudo Brent cayendo un 2.8% y el West Texas Intermediate un 3.1%, cerrando en $95.03 y $93.04 por barril, respectivamente. La caída en los precios del petróleo se produce a pesar de la negativa de Hezbollah a aceptar los términos de un cese al fuego propuesto entre Israel y Líbano, lo que añade incertidumbre a la situación.

En el sector de criptomonedas, Bitcoin ha tenido una semana difícil, cayendo a su nivel más bajo desde el inicio del conflicto, cotizando brevemente por debajo de los $62,000. Esta caída se debe a una combinación de salidas de fondos cotizados en bolsa (ETF) y una rotación hacia otros activos. Además, la firma MicroStrategy, liderada por Michael Saylor, realizó su primera venta de Bitcoin desde 2022, lo que ha generado inquietud entre los inversores. La presión en el mercado de criptomonedas se ha visto reflejada en la disminución general del interés por activos digitales.

Por otro lado, el sector de crédito privado enfrenta tensiones, ya que Blackstone ha limitado los retiros de su fondo de crédito privado tras un aumento en las solicitudes de reembolso por parte de los inversores. Este movimiento sigue a la decisión de Partners Group de restringir retiros en uno de sus vehículos de capital privado, lo que podría ser un indicativo de problemas más amplios en el sector de crédito. La situación en el mercado de crédito privado es un área a observar, ya que podría tener repercusiones en la liquidez del mercado en general.

Con la mirada puesta en el futuro, los inversores deben estar atentos a la próxima salida a bolsa de SpaceX, que busca recaudar $75 mil millones, lo que marcaría la mayor oferta pública inicial de la historia. Los grandes bancos de Wall Street están organizando eventos para atraer a clientes en torno a esta oferta, lo que podría generar un aumento en la volatilidad del mercado. Además, la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará en EE. UU., México y Canadá, podría beneficiar a sectores como la hospitalidad y el turismo, lo que es relevante para los inversores que buscan oportunidades en estos ámbitos.