- Los futuros del ganado de engorda en EE.UU. subieron un 3% tras la alerta de la mosca-da-berne.
- El USDA estima que una posible infestación podría causar pérdidas de hasta 1.8 mil millones de dólares en el sector pecuario.
- El rebaño bovino en EE.UU. se encuentra en su nivel más bajo en 75 años, lo que agrava la situación.
- Grandes procesadores de carne enfrentan dificultades para obtener ganado suficiente debido a la caída de la oferta.
- La situación en EE.UU. podría influir en los precios de la carne en Argentina, un importante exportador.
- Se debe monitorear la respuesta del USDA y las condiciones climáticas que afectan la producción ganadera.
Los futuros del ganado de engorda en Estados Unidos experimentaron un aumento significativo del 3% en la jornada del jueves, impulsados por la preocupación de los pecuaristas ante la detección de un caso del parásito conocido como mosca-da-berne en un bezerro en Texas. Este es el primer caso reportado en el estado desde 1966, lo que ha llevado a los productores y comerciantes a estar en alerta máxima por posibles nuevos brotes. La situación es crítica, ya que el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) estima que una infestación más amplia podría acarrear pérdidas económicas de hasta 1.8 mil millones de dólares para el sector pecuario, que ya enfrenta un rebaño bovino en su nivel más bajo en 75 años.
La detección de la mosca-da-berne, que se ha expandido desde México, ha generado temores sobre su impacto en la demanda de carne bovina. A pesar de que los futuros del ganado cayeron inicialmente debido a estas preocupaciones, la rápida recuperación en los precios sugiere que los operadores están evaluando la situación y anticipando que la demanda podría mantenerse fuerte si no se producen brotes adicionales. La oferta de ganado ya se ha visto afectada por condiciones climáticas adversas, como sequías que han elevado los costos de alimentación y forzado a los productores a reducir sus rebaños.
El sector de la carne en EE.UU. está bajo presión, con grandes procesadores como JBS, Cargill y Tyson Foods enfrentando dificultades para encontrar ganado suficiente para sus plantas. La situación se complica aún más por la reciente solicitud del Meat Institute al USDA para permitir el movimiento de ganado de 'bajo riesgo' hacia el sacrificio, en un intento por mitigar el impacto de la infestación. Esto refleja la urgencia de la situación, ya que el USDA ha estado invirtiendo millones en esfuerzos para mantener la plaga a raya.
Desde una perspectiva más amplia, el impacto de esta situación podría extenderse más allá de las fronteras de EE.UU. y afectar los precios de la carne en mercados internacionales, incluyendo Argentina. Con el país sudamericano siendo un importante exportador de carne, cualquier aumento en los precios de la carne en EE.UU. podría influir en la dinámica de precios en el mercado argentino. Los productores locales deben estar atentos a cómo evoluciona la situación en EE.UU. y considerar su posible efecto en la competitividad de sus productos en el mercado global.
A futuro, los inversores y productores deben monitorear de cerca la evolución de la infestación de la mosca-da-berne y la respuesta del USDA. La rapidez con la que se contenga el brote y la reacción del consumidor ante posibles cambios en la oferta de carne serán factores clave a considerar. Además, se debe prestar atención a las condiciones climáticas en EE.UU., que han impactado la producción ganadera, y cómo estas podrían influir en los precios de los productos cárnicos en el corto y mediano plazo.
Comentarios (0)
Inicia sesion para participar en la conversacion.