Wall Street alcanzó nuevos máximos históricos impulsado por el optimismo en torno a la inteligencia artificial, con el S&P 500 cerrando en un récord y el Dow Jones alcanzando un máximo intradía. Este impulso se produjo en el contexto de la conferencia Computex en Taiwán, donde Nvidia presentó nuevos procesadores para PC en colaboración con Microsoft, reforzando su posición en el mercado de IA. Las acciones de Marvell, un fabricante de chips, subieron un 32% tras ser mencionadas por el CEO de Nvidia, Jensen Huang, como una posible 'próxima empresa de un billón de dólares'.

Sin embargo, el optimismo en el sector tecnológico se ve contrarrestado por tensiones geopolíticas, especialmente entre Estados Unidos e Irán. A pesar de las afirmaciones de que las negociaciones con Teherán siguen activas, los informes de medios iraníes sugieren que las conversaciones han fracasado. Esto ha llevado a un aumento en la preocupación por la seguridad en el estrecho de Ormuz, un punto crítico para el transporte de petróleo, donde Irán ha intensificado sus acciones contra barcos comerciales.

Los precios del petróleo han reaccionado a estas tensiones, con el crudo West Texas Intermediate subiendo más del 1% a $94.81 por barril, mientras que el Brent se incrementó un 0.88% a $96.84. Estas fluctuaciones en el mercado de petróleo son significativas, ya que cualquier interrupción en el estrecho de Ormuz podría tener repercusiones globales, afectando no solo a los precios del crudo, sino también a la inflación y a las decisiones de política monetaria en diversas economías, incluida Argentina.

Para los inversores, la situación actual presenta tanto oportunidades como riesgos. El auge de la inteligencia artificial podría beneficiar a empresas tecnológicas, pero las tensiones geopolíticas podrían afectar a sectores como la energía y el transporte. La posibilidad de nuevas tarifas comerciales por parte de Estados Unidos hacia Brasil también añade un nivel de incertidumbre que podría impactar en las relaciones comerciales en la región, afectando a los mercados emergentes, incluido el argentino.

A medida que avanzamos hacia el resto de la semana, será crucial observar cómo evolucionan las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y si se producen nuevas amenazas comerciales. Además, el impacto de la conferencia Computex en el mercado tecnológico y el comportamiento de los precios del petróleo serán indicadores clave a seguir. La próxima reunión de la OPEP también podría influir en las decisiones de inversión en el sector energético, así como las elecciones primarias en California, que podrían tener implicaciones en el equilibrio de poder en el Congreso estadounidense.