La provincia de Neuquén ha comenzado a implementar un nuevo esquema para la medición y reporte de emisiones de gases de efecto invernadero en el sector de Oil & Gas, específicamente en la formación de Vaca Muerta. Este proceso se enmarca dentro de la Ley 3454 y su actualización mediante la Resolución N.º 285/25, que establece criterios técnicos y metodológicos para la construcción de inventarios de emisiones. Santiago Nogueira, subsecretario de Cambio Climático de Neuquén, ha liderado esta iniciativa en colaboración con la Comisión de Emisiones del IAPG, destacando la necesidad de un marco regulatorio que permita la comparación y trazabilidad de los datos emitidos por las empresas del sector.

Una de las principales preocupaciones que ha motivado este nuevo esquema es la alta incertidumbre en los datos de emisiones de metano, que se obtienen con metodologías básicas y factores de emisión genéricos. La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha señalado que las estimaciones de emisiones de metano de varios países podrían estar subestimadas en un 80% en comparación con datos obtenidos a partir de mediciones directas. Por lo tanto, el nuevo procedimiento de reporte en Neuquén prevé un cronograma que permitirá a las empresas aumentar gradualmente la complejidad metodológica de sus estimaciones, con un enfoque en la medición precisa de las emisiones hasta el año 2030.

El sistema de monitoreo propuesto establece cinco niveles de complejidad, desde categorías generales de fuentes de emisión hasta metodologías avanzadas que requieren la identificación detallada de equipos y procesos. La implementación de tecnologías avanzadas es fundamental para mejorar la calidad de los datos, lo que permitirá a las autoridades identificar fuentes críticas de emisión y orientar decisiones de mitigación. Nogueira enfatiza que el desafío no es solo recopilar datos, sino construir información útil y comparable que mejore el desempeño ambiental del sector.

El primer reporte obligatorio correspondiente al inventario de 2025 deberá presentarse en septiembre de 2026, lo que marca un hito en la regulación del sector hidrocarburífero en la provincia. Este procedimiento no solo establece auditorías por terceros, sino que también permite a la Autoridad de Aplicación solicitar documentación para verificar los reportes auditados. La transición de una regulación basada en datos a una política de mitigación sustentada en fundamentos técnicos es un paso significativo hacia la sostenibilidad del sector.

A medida que Neuquén avanza en la implementación de este nuevo esquema, la capacidad de medir, reportar y verificar emisiones se convierte en un factor determinante para la competitividad futura de Vaca Muerta. En los próximos años, la habilidad para medir correctamente, reducir la incertidumbre y controlar las emisiones de metano será crucial para atraer financiamiento e inversión en el sector. La lectura oficial indica que el futuro de Vaca Muerta dependerá no solo del crecimiento productivo, sino también de la creación de reglas claras y sistemas robustos de monitoreo y verificación de emisiones.